La Torre Eiffel (Tour Eiffel), inicialmente nombrada torre de 330 metros (Tour de 330 mètres), es una estructura de hierro pudelado diseñada por el ingeniero francés Gustave Eiffel y sus colaboradores para la Exposición universal de 1889 en París.
Situada en el extremo del Campo de Marte a la orilla del río Sena, este monumento parisiense, símbolo de Francia y su capital, fue el noveno lugar más visitado del país en 2006 y el primer monumento más visitado del mundo con 6.893.000 de visitantes en 2007. Con una altura de 300 metros, prolongada más tarde con una antena a 325 metros, la Torre Eiffel fue el edificio más elevado del mundo durante más de 40 años.
Fue construida en dos años, dos meses y cinco días en controversia con los artistas de la época, que la veían como un monstruo de hierro. Inicialmente utilizada para experimentos científicos, hoy sirve, además de atractivo turístico, como emisora de programas radiofónicos y televisivos.
Si queréis subir arriba, ya podéis madrugar porque hay muchísima cola, sobre todo, si optáis por subir en ascensor.
Coviene visitar la torre tanto de día como de noche, para que podáis ver la centelleante iluminación que la recubre en las horas en punto.
Hay dos restaurantes de la Torre Eiffel, el Altitude 95, y el sólo apto para los bolsillos más pudientes Jules Verne, poseedor de una estrella en la Guía Michelín.
El Altitude 95, situado en la primera planta de la Torre Eiffel, debe su nombre a que 95 metros es precisamente la altitud de la Torre Eiffel en su primera planta con respecto al nivel del mar. El restaurante tiene capacidad para doscientas personas, y por un lado tiene fantásticas vistas al Sena y Trocadero, y por el otro da al interior de la Torre Eiffel. El restaurante dispone también de bar.
El Jules Verne es uno de los mejores restaurantes no solo de Paris, sino también si hablamos de la totalidad de Francia. Se trata de un restaurante gastronómico poseedor de una estrella de la Guía Michelín (16/20), y que está situado en la segunda planta de la Torre Eiffel, y cuyos clientes podrán acceder al restaurante por medio de un ascensor privado que evitará tener que hacer cola con los demás visitantes. Se trata sin duda de un restaurante ideal para ocasiones muy especiales y románticas, pero conviene informarse antes de los precios (se puede consultar la carta en la base de la Torre Eiffel, junto al acceso al ascensor privado del restaurante, en el Pilar Sur de la Torre Eiffel) para evitar disgustos y malas sorpresas.
Una opción más conómica y divertida, practicada por muchos parisinos y turistas es hacer un pic-nic (con copas de champán y todo) a los pies de la torre, en los Campos de Marte. De todos modos, muchos insisten en que la mejor vista de la Torre Eiffel se obtiene desde Trocadero.

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