5 de mayo de 2009

MARRAKECH. MEZQUITA KOUTOUBIA.

Se trata del edificio más representativo del arte almohade de la ciudad, siendo uno de los lugares más visitados. Esta mezquita, que data del siglo XII, consta de un minarete de más de 70 metros de alto que es visible incluso a varios kilómetros de la ciudad, y se encuentra muy cerquita de la Plaza Djemaa el Fna. Por supuesto, el acceso a la mezquita no está permitido a los no musulmanes.

La Koutoubia fue tomada como modelo para la construcción de la Torre Hassan en Rabat, y de la Giralda, en Sevilla; de ella parte la Avenida Mohammed V, que conduce directamente a la parte más nueva y occidental de la ciudad: Gueliz.

MARRAKECH. LA MENARA.

Son los jardines más célebres de la ciudad. Se encuentran fuera del centro urbano, cerca del aeropuerto, y están dominados por un gran espejo de agua central, de forma rectangular, habitado por grandes carpas, desde donde sale el sistema de irrigación. En su entorno crecen olivos y árboles frutales.


Los jardines fueron proyectados en el siglo XII, en tiempos de la dinastía almohade, pero luego cayeron en la ruina, hasta que en el siglo XIX los monarcas alauitas pusieron en marcha un proyecto de recuperación. En 1869, el sultán Mohammed V hizo construir lo que hoy caracteriza el lugar: el pabellón con el tejado de tejas verdes que se encuentra junto al estanque, reflejándose en sus aguas.

MARRAKECH. JARDÍN MAJORELLE.

El Jardín Majorelle es un jardín botánico diseñado por el artista expatriado francés Jacques Majorelle en 1924, durante el periodo colonial en el que Marruecos estuvo administrado por Francia.

En 1980, el diseñador Yves Saint-Laurent y su amigo Pierre Bergé fundan la «Association pour la Sauvegarde et le Rayonnement du Jardin Majorelle», readquieren el chalet taller y el jardín que hacen restaurar y desarrollar en el espíritu del autor del lugar, incrementando el número de especies vegetales del jardín de 135 a más de 300.

Esta es la página oficial del jardín: http://www.jardinmajorelle.com/en/

En el jardín hay un café donde se pueden degustar unas variadas combinaciones de zumos recién exprimidos.

MARRAKECH.

Es, junto a Meknes, Fez y Rabat, una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos. Fue fundada en 1062 por los almorávides y fue la capital del Imperio islámico. La ciudad posee el mercado tradicional (suq) más grande del país y una de las plazas más concurridas de África y del mundo: Djemaa el Fna. En la plaza se citan acróbatas, cuenta-cuentos, vendedores de agua, bailarines y músicos.

Por la noche, la plaza se llena de puestos de comida, convirtiéndose en un gran restaurante al aire libre.

Como otras ciudades imperiales marroquíes, Marrakech está dividida fundamentalmente en dos partes: el centro con la gran Medina o ciudad vieja, rodeada de espectaculares bastiones de tierra roja, y, fuera de las murallas, la ville nouvelle o ciudad nueva, construida por los franceses en los años del dominio colonial y en continua expansión.

4 de mayo de 2009

CASABLANCA. ART DÉCO.

Casablanca es una ciudad adelantada, pero también decadente, repleta de edificios art déco, construidos durante la época del protectorado francés. Para echar un vistazo a sus fachadas sólo hay que llegar hasta la Place des Nations Unies, donde se alza imponente el hotel Hyatt, y bajar la calle que se sitúa justo enfrente, el boulevard Mohammed V, arteria comercial bordeada por espectaculares inmuebles de los años 30.

En cuanto a la película "Casablanca" de Michael Curtiz, debemos decir que nunca se rodó aquí, aunque se ambientara en esta ciudad, eso sí, existe una reproducción del Rick's Cafe (http://www.rickscafe.ma/), donde se puede ir a tomar una copa. La zona de La Corniche también tiene un buen ambiente nocturno.

CASABLANCA. MEZQUITA DE HASSAN II.

Casablanca es la ciudad más grande de Marruecos y la capital económica del país.
El monumento más emblemático de la ciudad es la Mezquita de Hassan II, situada a orillas del mar, en el Boulevard Sidi Mohammed Ben Abdallah (dirección Aïn Diab). Se trata del templo más alto del mundo (los láser del minarete de 200 m pueden ser vistos desde varios kilómetros), y el segundo más grande (después de la mezquita de La Meca). Asimismo, es una de las pocas mezquitas que puede ser visitada por los no musulmanes (siempre que se haga mediante una visita guiada).


El exterior de la mequita ocupa cerca de treinta mil metros cuadrados y puede albergar a unas 90.000 personas.
Fue diseñada por el arquitecto francés Michel Pinseau. Los trabajos de construcción empezaron el 12 de Julio de 1985 y fue inaugurada el 30 de agosto de 1993.

Su situación (peninsula artificial sobre el agua) se debe a que Hassan II se inspiró el siguiente versículo del Corán: "El trono de dios se hallaba sobre el agua". El interior de la mezquita es sumamente lujoso: mármoles, yeso y madera profusamente labrado,..., aquí podéis ver algunos ejemplos:


3 de mayo de 2009

MEKNES. MAUSOLEO DE MOULAY ISMAIL.

Aquí descansan los restos del poderoso sultán, en el centro de la ciudadela de Meknes, a la que había erigido como capital de Marruecos en el siglo XVII. La mayor parte del mausoleo es de libre entrada. Se accede al centro del mausoleo a través de una serie de habitaciones con una sobria y mínima decoración, sin embargo, el núcleo es una habitación profusamente decorada con multitud de motivos islámicos de gran belleza con una fuente en medio. A esta sala hay que entrar descalzo.

A pesar de la apertura total del edificio a visitantes de diferentes credos, la tumba del sultán está cerrada a los no musulmanes, aunque si se puede admirar a través de las ventanas. Es uno de los monumentos más visitados.

MEKNES. DAR EL KEBIR.

Esta parte de la ciudad antigua de Meknes se encuentra rodeada por una muralla justo en frente de la Plaza El Hedim y la Medina. En esta fortaleza es donde se agrupan una serie de monumentos que merece la pena visitar.

La entrada natural sería la puerta de Bab Mansour pero en la actualidad esta puerta no se puede atravesar por lo que se debe usar una entrada unos metros más adelante en el sentido hacia la ciudad nueva.

El primer elemento que se encuentra uno en la ciudadela imperial sería la plaza Lalla Aouda, donde el sultán Moulay Ismail agrupaba y pasaba revista a su Guardia Negra, grupo de élite de las tropas del sultán que se configuraba por esclavos del África negra y sus descendientes. También se pueden visitar el campo real de golf, los graneros y establos de Heri es-Suani, la alberca de Agbal (lugar que los lugareños frecuentan para pasear al atardecer) y el mausoleo de Moulay Ismail.

MEKNES. MEDERSA BOÜ INANIA.

La Medersa Bou Inania es muy conocida en la zona gracias a su extraordinaria decoración en forma de mosaico de loza, yeso y madera esculpida del siglo XIV.

Esta Medersa fue fundada por el sultán Abú Hassan Marini entre los años 1331 y 1351, actualmente está formada por un precioso patio y 26 aulas o tolbas en donde se estudia teología.

MEKNÉS.

Meknés (o Mequinez) es una ciudad del norte de Marruecos ubicada al pie de las montañas del Atlas Medio. Se encuentra en medio de un valle verde, al norte, a unos 130 km de Rabat, la capital de Marruecos y 65 km al oeste de Fez. Está conectada por la autopista A2 a esas dos ciudades, siendo una de las ciudades imperiales junto a éstas y Casablanca.

El apogeo de esta ciudad comienza en el siglo XVII, cuando el sultán Moulay Ismail se encapricha de ella e intenta convertirla en la más legendaria de las ciudades imperiales.

Bab Mansour Laalej es la más bella puerta de Meknes, una obra conocida en todo el mundo musulmán, como una de las obras maestras del Moulay Ismail. Fue construida en 1732 por un arquitecto cristiano convertido a la religión musulmana, Mansour Laalej, y se encuentra frente a la Plaza de El Hedim, presidiendo los eventos que en ella ocurren.

VOLUBILIS

Volubilis se encuentra a unos 33 km al noroeste de Meknes (Mequínez), al pie del monte Zerhun, y a 4 de Mulay Idris, la ciudad santa de Marruecos. El yacimiento arqueológico de Volubilis es posiblemente el yacimiento romano mejor preservado de esta área del norte de África. Fue incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad de Unesco en 1997.
Fuimos en tren desde Fez hasta Meknes (en Fez hay dos estaciones de trenes, así que tenéis que aseguraros desde cuál sale) y en la estación negociamos con un grand taxi para que nos llevara y nos recogiera al cabo de unas horas (creo que con una hora u hora y media basta para verlo bien, poque además hace un calor impresionante).
En este enlace podéis encontrar una visita guiada:

2 de mayo de 2009

FEZ. MIRADORES.

Las mejores panorámicas de la ciudad se pueden obtener cogiendo un petit taxi hasta los miradores de las colinas que rodean la ciudad, el Borj Nord y el Borj Sud.


FEZ. MADRAZA BOU INANIA.

La medersa o madraza Bou Inania es una escuela coránica de estudios superiores, especializada en el estudio de la ciencia religiosa, especialmente jurisprudencia y derecho canónico. Se caracterizan por sus techos de color verde y por ser una recoocida maravilla de la arquitectura meriní.



La Medersa Bou Inania fue construida en el año 1351-6 por Abu Inan Faris que también fundó la madraza Bou Inania de Meknes. Funciona en la actualidad como universidad residencial, sin embargo, todos los viernes se convierte en una autentica mezquita. Su alminar es bastante grande y, como curiosidad, justo enfrente de la madraza y conectado con ésta, se encuentra el Dar al-Magana, un reloj hidráulico único en el mundo, cuyo sistema de funcionamiento aún es desconocido y, por ello, no ha podido ser reparado.

Es uno de los pocos lugares religiosos que están abiertos para los no-musulmanes, exceptuando su mezquita. La entrada tan solo cuesta unos 10 dirhams y está abierta todos los días de la semana de 9:00 a 19:00 (excepto los viernes a la hora del rezo, que cierra sus puertas por un breve periodo de tiempo).

FEZ. MEZQUITA DE KARAOUIYINE.

La Mezquita Karaouiyine, en el centro de la medina de Fez, es fundada por Fatima El Fihria en 859 y remodelada en 2007. El alminar fue construido en 955. El Sultán Almorávide Ali Ben Youssef le dió sus dimensiones actuales en 1135.

A partir de su construcción, la Mezquita Karaouiyine (cuyo nombre viene del barrio donde se creó, barrio habitado por refugiados originarios de Kairouan) se convirtió en el tribunal de la ciudad. A su alrededor, los comerciantes se agruparon por especialidades.

La mezquita se convirtió en la primera Universidad del país, acogiendo a huéspedes famosos como el historiador Ibn Khaldoun, el poeta y escritor Ibn AL Khatib, el médico filosófico Averroes, Léon el Africano,..., siendo, actualmente, una de las más grandes y prestigiosas mezquitas, tanto de Marruecos como de todo el occidente musulmán. Además también es reconocida como uno de los centros de enseñanza más antiguo del mundo, con su importante biblioteca, una de las más grandes del país.

La puerta principal esta formada por tres arcos por los cuales se accede a la sala de rezo, cubierta de alfombras multicolores, en el centro una fuente de mármol para realizar las abluciones.

Su acceso está prohibido a los no musulmanes.

FEZ. ZOCO DE LOS CURTIDORES.

Esta tenería se encuentra dentro de la Medina y es una de las zonas más visitadas de Fez, ya que allí se encuentran las célebres curtidurías donde se lleva a cabo todo el proceso de transformar las pieles animales en productos de marroquinería. En todo Marruecos sólo existen dos ciudades (Fez y Tetúan) donde se practiquen estas técnicas de curtir y tintar las pieles siendo el barrio de la Medina de Fez el más conocido.



El olor es muy intenso y desagradable por lo que te suelen dar una ramita de hierbabuena para engañar el olfato. Eso sí, el espectáculo de colores merece la pena.
Las pieles se siguen preparando con el mismo proceso de antaño, aunque, en realidad, se trata de una reliquia conservada para los turistas.

El zoco de los curtidores está a unos 50 metros de distancia de la Mezquita Karaouiyine, es un poco extraño que esta actividad que es considerada como sucia, se desarrolle muy cerca de la mezquita principal. Es probable que sea porque ambos estaban ya aquí aquí cuando Fez era una ciudad mucho más pequeña.


FEZ. MEDINA.

Es la tercera ciudad de Marruecos, después de Casablanca y Rabat, estando considerada como una de las cuatro ciudades imperiales junto a Marrakech, Meknés y Rabat.

En Marruecos está considerada como el centro religioso y cultural del país.

La ciudad se divide en tres zonas, Fez el Bali, la zona antigua, dentro de las murallas, Fez-Jdid, la zona nueva, donde se encuentra la Mellah, el barrio judío, y la Ville Nouvelle (Villa Nueva), la zona francesa en el noroeste de la ciudad. La medina de Fez el Bali, la mayor de las dos de la ciudad, es la mayor zona peatonal del mundo, y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981.




La Medina es un auténtico laberinto, y si te sales de las calles principales te pierdes, así que si queréis verla bien, no queda más remedio que coger un guía. Hay de dos tipos: legales e ilegales. De todos modos, aquí hay un par de mapas de la Medina:






















Fez es una especie de museo viviente, con su arquitectura antigua intacta pese al paso del tiempo, y con una vitalidad asombrosa. Sus calles están llenas de color, aromas y de un sinfín de contrastes.

Las puertas que dan acceso a la Medina son verdaderas joyas, como esta, la Puerta Bab Bou Jeloud.

FEZ. LANDING SAÏSS AIRPORT.

Volamos con Ryanair (sin facturar, por supuesto) desde Gerona. El aeropuerto está situado a unos 10 km de Fez.


Lo primero de todo: retrasar el reloj dos horas respecto a España.

Lo siguiente: cambiar los euros en dirham y buscar nuestro hotel. En la propia terminal del aeropuerto hay oficinas de cambio. Un euro equivale a unos 11.2 dirham marroquíes. Interesa llevar billetes pequeños, ya que la excusa de que no tienen cambio acaba haciendo que el regateo acabe a su favor. También conviene conservar euros porque la cantidad de dirhams que puede sacarse del país es muy pequeña.

Para ir desde el aeropuerto a Fez hay que coger un taxi (a no ser que se haya concertado este transporte con el hotel). En Marruecos hay dos tipos de taxis "Petit taxi" y "Grand taxi" (los distinguiréis por el tamaño). Estos últimos son los que hacen los recorridos de mayores distancias, como es el caso del traslado desde/hacia el aeropuerto. Lo ideal es negociar el precio antes de montar, aunque hay casos de taxi que llevan contadores (en ese caso cercioraos de que lo lleva encendido, si no negociad antes).

Nos alojamos en el Hotel Zahrat al Jabal (Avenue des Far), un tres estrellas que está bastante bien, y que dispone de una terraza panorámica desde la que es un lujo admirar las vistas mientras desayunas el típico zumo de naranjas recién exprimidas. Además la localización es bastante buena (nosotros estuvimos paseando por alli de noche sin ningún problema).