5 de mayo de 2009
MARRAKECH. MEZQUITA KOUTOUBIA.
MARRAKECH. LA MENARA.

MARRAKECH. JARDÍN MAJORELLE.
En 1980, el diseñador Yves Saint-Laurent y su amigo Pierre Bergé fundan la «Association pour la Sauvegarde et le Rayonnement du Jardin Majorelle», readquieren el chalet taller y el jardín que hacen restaurar y desarrollar en el espíritu del autor del lugar, incrementando el número de especies vegetales del jardín de 135 a más de 300.
Esta es la página oficial del jardín: http://www.jardinmajorelle.com/en/

En el jardín hay un café donde se pueden degustar unas variadas combinaciones de zumos recién exprimidos.
MARRAKECH.
Como otras ciudades imperiales marroquíes, Marrakech está dividida fundamentalmente en dos partes: el centro con la gran Medina o ciudad vieja, rodeada de espectaculares bastiones de tierra roja, y, fuera de las murallas, la ville nouvelle o ciudad nueva, construida por los franceses en los años del dominio colonial y en continua expansión.
4 de mayo de 2009
CASABLANCA. ART DÉCO.


CASABLANCA. MEZQUITA DE HASSAN II.
El monumento más emblemático de la ciudad es la Mezquita de Hassan II, situada a orillas del mar, en el Boulevard Sidi Mohammed Ben Abdallah (dirección Aïn Diab). Se trata del templo más alto del mundo (los láser del minarete de 200 m pueden ser vistos desde varios kilómetros), y el segundo más grande (después de la mezquita de La Meca). Asimismo, es una de las pocas mezquitas que puede ser visitada por los no musulmanes (siempre que se haga mediante una visita guiada).

El exterior de la mequita ocupa cerca de treinta mil metros cuadrados y puede albergar a unas 90.000 personas.
Fue diseñada por el arquitecto francés Michel Pinseau. Los trabajos de construcción empezaron el 12 de Julio de 1985 y fue inaugurada el 30 de agosto de 1993.
Su situación (peninsula artificial sobre el agua) se debe a que Hassan II se inspiró el siguiente versículo del Corán: "El trono de dios se hallaba sobre el agua". El interior de la mezquita es sumamente lujoso: mármoles, yeso y madera profusamente labrado,..., aquí podéis ver algunos ejemplos:


3 de mayo de 2009
MEKNES. MAUSOLEO DE MOULAY ISMAIL.
A pesar de la apertura total del edificio a visitantes de diferentes credos, la tumba del sultán está cerrada a los no musulmanes, aunque si se puede admirar a través de las ventanas. Es uno de los monumentos más visitados.


MEKNES. DAR EL KEBIR.
La entrada natural sería la puerta de Bab Mansour pero en la actualidad esta puerta no se puede atravesar por lo que se debe usar una entrada unos metros más adelante en el sentido hacia la ciudad nueva.
El primer elemento que se encuentra uno en la ciudadela imperial sería la plaza Lalla Aouda, donde el sultán Moulay Ismail agrupaba y pasaba revista a su Guardia Negra, grupo de élite de las tropas del sultán que se configuraba por esclavos del África negra y sus descendientes. También se pueden visitar el campo real de golf, los graneros y establos de Heri es-Suani, la alberca de Agbal (lugar que los lugareños frecuentan para pasear al atardecer) y el mausoleo de Moulay Ismail.

MEKNES. MEDERSA BOÜ INANIA.
Esta Medersa fue fundada por el sultán Abú Hassan Marini entre los años 1331 y 1351, actualmente está formada por un precioso patio y 26 aulas o tolbas en donde se estudia teología.
MEKNÉS.
El apogeo de esta ciudad comienza en el siglo XVII, cuando el sultán Moulay Ismail se encapricha de ella e intenta convertirla en la más legendaria de las ciudades imperiales.
Bab Mansour Laalej es la más bella puerta de Meknes, una obra conocida en todo el mundo musulmán, como una de las obras maestras del Moulay Ismail. Fue construida en 1732 por un arquitecto cristiano convertido a la religión musulmana, Mansour Laalej, y se encuentra frente a la Plaza de El Hedim, presidiendo los eventos que en ella ocurren.
VOLUBILIS


2 de mayo de 2009
FEZ. MIRADORES.

FEZ. MADRAZA BOU INANIA.


FEZ. MEZQUITA DE KARAOUIYINE.
FEZ. ZOCO DE LOS CURTIDORES.
El zoco de los curtidores está a unos 50 metros de distancia de la Mezquita Karaouiyine, es un poco extraño que esta actividad que es considerada como sucia, se desarrolle muy cerca de la mezquita principal. Es probable que sea porque ambos estaban ya aquí aquí cuando Fez era una ciudad mucho más pequeña.
FEZ. MEDINA.
La ciudad se divide en tres zonas, Fez el Bali, la zona antigua, dentro de las murallas, Fez-Jdid, la zona nueva, donde se encuentra la Mellah, el barrio judío, y la Ville Nouvelle (Villa Nueva), la zona francesa en el noroeste de la ciudad. La medina de Fez el Bali, la mayor de las dos de la ciudad, es la mayor zona peatonal del mundo, y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981.

La Medina es un auténtico laberinto, y si te sales de las calles principales te pierdes, así que si queréis verla bien, no queda más remedio que coger un guía. Hay de dos tipos: legales e ilegales. De todos modos, aquí hay un par de mapas de la Medina:
Fez es una especie de museo viviente, con su arquitectura antigua intacta pese al paso del tiempo, y con una vitalidad asombrosa. Sus calles están llenas de color, aromas y de un sinfín de contrastes.
FEZ. LANDING SAÏSS AIRPORT.

Lo primero de todo: retrasar el reloj dos horas respecto a España.
Lo siguiente: cambiar los euros en dirham y buscar nuestro hotel. En la propia terminal del aeropuerto hay oficinas de cambio. Un euro equivale a unos 11.2 dirham marroquíes. Interesa llevar billetes pequeños, ya que la excusa de que no tienen cambio acaba haciendo que el regateo acabe a su favor. También conviene conservar euros porque la cantidad de dirhams que puede sacarse del país es muy pequeña.
Para ir desde el aeropuerto a Fez hay que coger un taxi (a no ser que se haya concertado este transporte con el hotel). En Marruecos hay dos tipos de taxis "Petit taxi" y "Grand taxi" (los distinguiréis por el tamaño). Estos últimos son los que hacen los recorridos de mayores distancias, como es el caso del traslado desde/hacia el aeropuerto. Lo ideal es negociar el precio antes de montar, aunque hay casos de taxi que llevan contadores (en ese caso cercioraos de que lo lleva encendido, si no negociad antes).
Nos alojamos en el Hotel Zahrat al Jabal (Avenue des Far), un tres estrellas que está bastante bien, y que dispone de una terraza panorámica desde la que es un lujo admirar las vistas mientras desayunas el típico zumo de naranjas recién exprimidas. Además la localización es bastante buena (nosotros estuvimos paseando por alli de noche sin ningún problema).


