25 de agosto de 2010

LANZAROTE. JARDÍN DE CACTUS.

El Jardín de Cactus se encuentra en las afueras de Guatiza, en la carretera hacia Mala.



El Jardín de Cactus fue la última obra de César Manrique, símbolo de la historia insular y que alberga más de 10.000 cactus sobre una antigua cantera con forma de anfiteatro.
Por un costado se levanta un molino antiguo, restaurado en 1973 por Manrique, donde se elaboraba el gofio, harina de millo, consumida ya por los antepasados de los isleños.

24 de agosto de 2010

LANZAROTE. PARQUE NACIONAL DE TIMANFAYA.

Constituído por un conjunto de espacios sepultados o surgidos a partir de las erupciones de Timanfaya, acaecidas entre 1730 y 1736, y que ocupan aproximadamente una cuarta parte de la superficie de la isla. En el centro de esta zona se encuentra el área de mayor interés geológico y paisajístico, el Parque Nacional de Timanfaya, declarado como tal en agosto de 1974. Se trata de una superficie de algo más de 50 km² en la que se pueden observar más de 25 volcanes, aparte de campos de lavas, lapillis y escorias volcánicas en perfecto estado de conservación. En su interior se encuentra el Monumento Natural de las Montañas del Fuego, donde se ubica el centro de visitantes del Islote de Hilario, gestionado por el Cabildo. Este espacio conserva aun cierta actividad volcánica, como demuestran las emanaciones de calor que produce la tierra.

El emblema del parque es este diablo, diseñado por Jorge Manrique.


El Parque Nacional está rodeado por un segundo espacio protegido, el Parque Natural de Los Volcanes, sepultado también por las erupciones de Timanfaya. Las lavas llegaron a las costas occidentales de la isla, penetrando en el Océano y aumentando la extensión de Lanzarote. Al atravesar este paisaje uno puede sentirse en la superficie de la luna.
El recorrido del parque se hace en autobús y también puede darse un breve paseo en camello.
En el parque hay un restaurante con unas preciosas vistas, donde aprovechan el calor que emana de la tierra para cocinar deliciosos platos.

23 de agosto de 2010

LANZAROTE

Lanzarote es la más septentrional y oriental de las Islas Canarias, y, a mi parecer, uno de los lugares más mágicos que existen en la tierra. Ese contraste de tierra negra, casas blancas y un intenso mar azul hacen que una vez allí, nadie piense en el regreso.

Volamos con Iberia desde Madrid. El aeropuerto se encuentra a pocos kilómetros de la capital: Arrecife.


Lanzarote fue declarada en 1993 Reserva de la Biosfera por la Unesco. Además, la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos recoge en esta isla un total de 13 entornos naturales, que suponen más del 40% del territorio insular, entre los que destaca el Parque Nacional de Timanfaya. Pero el encanto de esta isla no reside sólo en su valor natural, gracias al genio de uno de sus paisanos: César Manrique, Lanzarote es en sí misma una obra de arte, y para comprenderlo sólo hay que visitar algunas de las obras de este artista o su propia casa.
Las zonas más turísticas de Lanzarote son Costa Teguise, Puerto del Carmen y Arrecife. Allí encontraréis un auténtico batallón de turistas extranjeros, pero fuera de estos lugares es un auténtico paraíso en el que perderse.

5 de mayo de 2009

MARRAKECH. MEZQUITA KOUTOUBIA.

Se trata del edificio más representativo del arte almohade de la ciudad, siendo uno de los lugares más visitados. Esta mezquita, que data del siglo XII, consta de un minarete de más de 70 metros de alto que es visible incluso a varios kilómetros de la ciudad, y se encuentra muy cerquita de la Plaza Djemaa el Fna. Por supuesto, el acceso a la mezquita no está permitido a los no musulmanes.

La Koutoubia fue tomada como modelo para la construcción de la Torre Hassan en Rabat, y de la Giralda, en Sevilla; de ella parte la Avenida Mohammed V, que conduce directamente a la parte más nueva y occidental de la ciudad: Gueliz.

MARRAKECH. LA MENARA.

Son los jardines más célebres de la ciudad. Se encuentran fuera del centro urbano, cerca del aeropuerto, y están dominados por un gran espejo de agua central, de forma rectangular, habitado por grandes carpas, desde donde sale el sistema de irrigación. En su entorno crecen olivos y árboles frutales.


Los jardines fueron proyectados en el siglo XII, en tiempos de la dinastía almohade, pero luego cayeron en la ruina, hasta que en el siglo XIX los monarcas alauitas pusieron en marcha un proyecto de recuperación. En 1869, el sultán Mohammed V hizo construir lo que hoy caracteriza el lugar: el pabellón con el tejado de tejas verdes que se encuentra junto al estanque, reflejándose en sus aguas.

MARRAKECH. JARDÍN MAJORELLE.

El Jardín Majorelle es un jardín botánico diseñado por el artista expatriado francés Jacques Majorelle en 1924, durante el periodo colonial en el que Marruecos estuvo administrado por Francia.

En 1980, el diseñador Yves Saint-Laurent y su amigo Pierre Bergé fundan la «Association pour la Sauvegarde et le Rayonnement du Jardin Majorelle», readquieren el chalet taller y el jardín que hacen restaurar y desarrollar en el espíritu del autor del lugar, incrementando el número de especies vegetales del jardín de 135 a más de 300.

Esta es la página oficial del jardín: http://www.jardinmajorelle.com/en/

En el jardín hay un café donde se pueden degustar unas variadas combinaciones de zumos recién exprimidos.

MARRAKECH.

Es, junto a Meknes, Fez y Rabat, una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos. Fue fundada en 1062 por los almorávides y fue la capital del Imperio islámico. La ciudad posee el mercado tradicional (suq) más grande del país y una de las plazas más concurridas de África y del mundo: Djemaa el Fna. En la plaza se citan acróbatas, cuenta-cuentos, vendedores de agua, bailarines y músicos.

Por la noche, la plaza se llena de puestos de comida, convirtiéndose en un gran restaurante al aire libre.

Como otras ciudades imperiales marroquíes, Marrakech está dividida fundamentalmente en dos partes: el centro con la gran Medina o ciudad vieja, rodeada de espectaculares bastiones de tierra roja, y, fuera de las murallas, la ville nouvelle o ciudad nueva, construida por los franceses en los años del dominio colonial y en continua expansión.